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No pretendo que nadie lea este post y sin embargo lo voy a publicar. Una más de mis incoherencias |
Decidí escribir a corazón abierto el día de hoy para tratar de entender qué es lo que pasa por mi cabeza y porqué me va tan mal en el amor.
Creo que decir que es la culpa de otros sería un error, en realidad soy una contradicción andante. Se exactamente por dónde va el tema con algunos chicos, pero confío más en que son "inteligentes" y notarán lo encantadora que soy. TERRIBLE.
Y no voy a decir que he tenido malos enamorados (¡salvo los dos últimos, tales joyitas!) Pero creo que todos no llenaban completamente mis expectativas, uno era muy bueno, pero despreocupado, del otro me enamoré hasta los huesos pero no teníamos acercamientos de piel, mientras que con el patán parábamos pegados y envueltos, el barbón era el amor de mi vida pero fumaba hierba. OSEA NO.
¿Y que hay de las ilusiones? Esos chicos que se acercan para luego hacerme sufrir o aburrirme extremadamente. Con los que me ilusiono y hasta me veo casándome pero que resultan ser unos vivazos, o se desaparecen o no quieren formalizar. Cómo resultado me aburro y me doy cuenta que la culpa la tuve yo por ilusionarme rápidamente.
En verano me propusieron matrimonio en Nueva York. ¿No es el sueño de todas? Bueno espantada por el compromiso huí. Busqué mil defectos al pobre susodicho, y felizmente todo él era un error. Y lamentablemente no soy convenida, no busco un hombre con oficio ni beneficio, si no más bien uno que sea bueno, que sepa que es lo que quiere y que me quiera a mi.
Peor es cuando le he roto el corazón a alguien, lo entiendo, pero si te vas a presentar como amigo luego no esperes que te vea como otra forma, es un cambio de chip demasiado radical que no acepto, que me es dificil de asimilar, ambos vamos a correr el riesgo de salir con el corazón partido, pero siempre voy en el viaje pensando que todo saldrá bien y el cambio se dará.
Hace 7 meses que estoy soltera, es el tiempo más largo que he tenido soltera desde que tengo 16 años. Soltera, pero no sola. ¡ojo! Felizmente aún no se me pasa el tren, y espero no tener que escribir este mismo autoexamen en 10 años y decir, nuevamente me equivoqué.